La música, ser fundamental en nuestras vidas que nos remite constantemente a nuestro interior, con esto quiero decir, que la música es un arma clave para desarrollar un buen relato tanto a nivel cinematográfico como a nivel digital/virtual porque nos involucra y nos hace llegar mucho más esa historia que se quiere contar.
Gracias a la Playstation de Sony y su tecnología de CD implementada en su consola allá por el 1994, la música cobraba nueva vida gracias a que los videojuegos podían contar con música en calidad de CD y esto les permitiría ondar más en el relato y así mejorar la experiencia jugable logrando una mayor inmersión.
Del juego que quiero hablar, es del último exponente en videojuegos musicales: The Beatles Rock Band
Esta serie de juegos musicales comienza en 2005 con el primer Guitar Hero, titulo desarrollado por Harmonix y publicado por Activision. Al ser comprado este estudio por MTV en el 2006, Activision pasó la tarea de desarrollar los siguientes Guitar Hero a Neversoft, mientras que Harmonix daría comienzo a una saga pensada para competir con su propia creación, los Rock Band.
Con el lanzamiento del primer título de esta nueva serie en el año 2007, se iniciaría una guerra abierta entre ambos títulos que nunca ha tenido un claro vencedor. Serían los creadores de la saga Guitar Hero los primeros en desarrollar juegos centrados exclusivamente en un grupo, primero con Aerosmith y luego con Metallica, además de uno de Van Halen que está en camino; Rock Band por su parte se estrena en este terreno con The Beatles.
Volviendo al juego, este nos presenta 45 canciones especialemnte elegidas que recorren los momentos más importantes de la historia de los 4 de Liverpool.
La ambientación del juego es perfecta y evoca aquellos escenarios donde los Beatles actuaron.
Encontraremos dos tipos de escenarios para las canciones: por un lado estarán los ambientados en localizaciones reales donde la banda actuó, como el plató de Ed Sullivan, el Shea Stadium, Budokan o el imprescindible Cavern Club; por otro lado habrán temas que comiencen con la banda actuando en los estudios de Abbey Road, para luego ir mostrando paisajes relacionados con su iconografía y sus vídeos.aunque también, como el escenario donde tocamos Lucy in the Sky with Diamonds donde todo parece un viaje de LSD.
En cuanto a la interactividad, el juego viene acompañado de los siguientes periféricos que nos ayudan a sentirnos parte del mismo. una Rickenbacker 325, que todos asociamos con John Lennon durante la primera etapa de la banda, y una Gretsch 6128 Duo Jet como la que George Harrison usó entre los años 61 y 63, ambas en color negro brillante, el set de batería Ludwig, inspirado en el modelo Oyster Black Pearl que Starr popularizó, y el precioso bajo Höfner 500/1 que tanto gusta a McCartney.
Gracias a todos estos puntos, The Betles Rock Band nos cuenta un relato, una historia y nos permite ir evolucionando musicalmente como lo hicieron The Beatles, pero no solo con la música, también gracias a la ambientación del juego y a los periféricos que en conjunto logran hacernos sentir que somos uno de los 4 Beatles.
De esta manera, los video juegos y la música se dan la mano y logran contar algo ya conocido pero mediante la interactividad y el entorno virtual.